La Higuerita » Tribuna Libre » F.L.Chávez » Por fin, nuestro concurso de Carnaval en el teatro

Anúnciate

Tribuna Política


Restaurante La Gola

Parapapear

Por fin, nuestro concurso de Carnaval en el teatro PDF Imprimir E-mail
Escrito por Paco López Chávez   
Martes, 31 de Enero de 2012 16:07

Se impuso el sentido común en una negociación, provocada por la crisis, y que tuvo en jaque a la ciudadanía, pero que al fin, se resolvió como esperábamos en pro de nuestro carnaval, para que la fiesta carnavalesca, en la parte de concurso musical, volviera al lugar que le corresponde: el Tea­tro.

A veces complicamos las co­sas, o se nos complican y siento que hay que situarlas en lado po­sitivo, pues de todo se aprende. Y aún más de los errores; pues estos nos enseñan que empeñar­nos en ascender por una escalera de caracol que no nos conduce a parte alguna, nos lleva al error. Es como hacer una torre de Babel, donde no hay quien se entienda.

Nuestra particular opinión, y como tal la asumo; es que nunca debimos llegar a situar el primer premio de comparsas y murgas en un millón de pesetas. Tengo mis razones para ello, pero no es el momento, quizá tampoco el lugar donde expresarlas. Pero sí apunto a una, que la desmesura es por sí misma mayor de lo que podemos abarcar. Hemos querido brillar tanto como las estrellas, y al final, nos hemos estrellado.

Traduzco, con perdón de quienes entienden, pero el despil­farro, que es gastar muy por enci­ma de lo que tenemos y podemos, nos deja sin un euro y además nos endeudamos hasta las cejas.

El carnaval de antaño, cuando no había una peseta, los disfraces consistían en meros arapos –vie­jas ropas- que buscadas de aquí o de allá se ponía la gente y se echaba a la calle para hacer burla o asustar a los chiquillos. Eso es lo que yo conocía de allá de mi viejo pueblo. Posteriormente en el año 67, y en Febrero, yo me puse las manos en la cabeza porque mi sorpresa fue mayúscula al ver en este pueblo los preciosos disfraces con que la gente paseaba por las calles. Con el tiempo todo se magnificó, se fue agrandando y el aumento de los disfraces fue aumentando de modo vertiginoso. Y el Teatro que arrancó en 1968, como nuevo hijo, vino dando un anticipo de lo que sería más tarde. De lo que es ac­tualmente.

Muchas personas, sí usarían ropas guardadas, pero las más fue­ron adquiriendo disfraces que son la admiración de propios y extra­ños. Tanto en el aspecto callejero, como en el de teatro.

No me extiendo más. El carna­val, que me prendió por su ingenio, sigue formando parte de mi iden­tidad isleña. No puedo dar con­sejos de moderación, porque esta fiesta es desmedida por sí misma. Pero la propia crisis nos llevará a planificarnos, sin más remedio, por propia supervivencia.

Pero ahora lo que toca es que disfrutemos, aprovechando el ahorro de las entradas. Que la fiesta salga lo mejor posible para todos y que Isla Cristina, por su mar de luz que es, sea siempre la sonrisa del Atlántico.

Como sencillo anticipo acom­paño esta foto de Adelina Vázquez Martín, que se adelantó a la fiesta colocándose este tocado oliendo su carnaval en su 87 cumpleaños.

Comentarios (1)Add Comment
0
Con permiso
escrito por Begoña Flores, febrero 01, 2012
Con permiso de nuestro director, ya que no sería muy correcto que entre compañeros nos hagamos comentarios, y en este caso haciendo la diferenciació de lectora, quiero decirle a Paco que su noticia tiene mucha verdad, sinceramente, me ha emocionado, felicidades. Begoña

Escribir comentario

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy
 

Otras Informaciones

Lo + leido