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Los talleres municipales isleños fueron los pioneros en la provincia de Huelva
Desde hace 32 años las tardes de lunes a viernes se convierten en una cita ineludible para muchos isleños, donde el aprendizaje, entretenimiento y el acercamiento a la cultura son los atractivos que hacen que algunos de los 255 alumnos lleven prácticamente desde que se fundó el taller de Artes Plásticas en 1980. Otros muchos superan los 10 años de asistencia o los 15, y otros mayores se han incorporado en este curso, además de los niños que ya han cumplido la edad que les permite iniciarse en esto de las artes, a partir de los 6 años, dependiendo de la materia elegida.
El taller llamado Daniel Vázquez Díaz fue puesto en marcha hace más de tres décadas por el área de Cultura del Ayuntamiento isleño. Así nos lo cuentan desde esta delegación, iniciativa del artista Horacio Noguera, quien comenzó a dirigirlo junto a los primeros monitores: María Asunción Echagüe, Charo Olías, Carlos Silva y Francisco Lozano. En la actualidad ofrece ocho disciplinas variadas destinadas a ambos sexos y distintas edades, desde los 6 años a 80: dibujo, cerámica, pintura, dorado, bolillos, manualidades, marroquinería en cuero y teatro. Y este año, como algo novedoso y en este caso iniciativa de la delegación de Juventud, se ha incluido el dibujo de ilustración de cómic y manga –la especialidad japonesa- que está teniendo muy buen resultado y muy buena respuesta por parte del público adolescente. El taller está ubicado en el Centro Cultural Polivalente Juan Bautista Rubio Zamorano, dentro del edificio del teatro Horacio Noguera, que engloba la Galería de Arte Pintora Charo Olías, y el propio taller de Artes Plásticas, que perdura después de tantos años gracias al tesón de los profesionales que imparten las clases, muchos de ellos ya jubilados como la pintora Charo Olías o José Zamudio, que impartía clases de maquetas de barco.
 Los alumnos aprenden familiarizándose con los colores, la luz, las sombras, los diferentes instrumentos, materiales, las técnicas; pero sobre todo saben contactar con el ambiente cultural produciéndose una simbiosis entre el arte y los aprendices. Una de las actividades que más gustan a algunos, en el caso de dibujo artístico, tiene lugar cuando se organizan salidas fuera del centro para realizar los trabajos de pintura en rincones característicos del pueblo: el muelle, la playa, las plazas y otros. En el caso de las bolilleras, han realizado visitas a ferias locales de otros pueblos para ver los trabajos de otros alumnos, así como diferentes congregaciones de artesanas del bolillo, y de forma contraria han desplazado el taller a varios museos de la capital. El plantel de profesores lo forman Victoria Alonso, Miguel Ángel Concepción, Pepe Zamora, Manuel Rodríguez, Manuela Almazán, Juan Biedma y Francis Zamudio en la dirección. A las disciplinas ya mencionadas hay que añadir otras no consideradas como artes plásticas pero también dependientes del área de Cultura, que son las clases de baile y de teatro. Todos los cursos comienzan en octubre y finalizan entre mayo y junio, con una exposición de los trabajos realizados durante todo este tiempo. Aunque una de las mejores cosas que se llevan los alumnos es la amistad, el compañerismo y las buenas migas que hacen entre ellos, ya que tantas tardes dan tiempo para mucho, incluso para organizar alguna comida especial de Navidad o meriendas durante cualquier tarde del año.
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Ya veo que ha sido subsanado, pero no entiendo su última frase en el comentario. ¿Por qué espera mis disculpas? ¿La he ofendido?