|

Los tratamientos aéreos de refuerzo previstos este año en el Plan Anual de Control de Mosquitos elaborado por la Diputación onubense han culminado ya después de la intervención desarrollada entre los días de ayer y el viernes 3 de agosto. Concretamente, este año se han realizado dos fases de tratamientos aéreos, una a principios de julio y otra ahora en los primeros días de agosto, con las que se han tratado un total de 1.875 hectáreas –es decir, algo más de 900 en cada actuación-. Estos tratamientos larvicidas aéreos de refuerzo coinciden con los períodos de mareas con coeficientes más altos, en zonas de marismas mareales, concretamente en las áreas de más difícil acceso para los trabajadores. Así, estas actuaciones constituyen un refuerzo al trabajo que realizan a pie los más de 50 operarios que participan en este Plan de Control de Mosquitos.
Para ello, se utilizan biocidas 100% específicos para larvas de mosquitos siguiendo estrategias de gestión integrada de plagas, en este caso de este insecto, pretendiendo la reducción de las poblaciones animales que constituyen dichas plagas por debajo de unos umbrales de tolerancia y nunca la eliminación total de dichos organismos, que supondría unos costes ambientales inadmisibles. El Servicio de Mosquitos presta servicio en una superficie de unas 130.000 hectáreas, que incluyen dos ámbitos de actuación bien diferenciados: el medio natural -la provincia cuenta con 16.000 hectáreas de marisma mareal que propician unas 4.600 hectáreas que constituyen focos de mosquitos- y el medio rural y urbano, con 115.000 hectáreas. En ambos casos no se actúa sobre el total de las hectáreas, sino que se incide sobre los focos importantes de mosquitos que se detecten dentro de esa superficie. Los ciclos de tratamientos en las zonas de marismas comienzan en el mes de marzo y se prolongan hasta finales de octubre y se realizan coincidiendo con las marismas de alto coeficiente, que se suelen registrar dos veces al mes. Así, este año se harán 16 ciclos de tratamiento, ya que se prevé un mayor número de mareas de alto coeficiente que en otros años, cuando ha habido una media de entre 12 y 14 ciclos. En cuanto a los trabajos en el medio urbano, los tratamientos se hacen tanto sobre larvas como sobre mosquitos ya adultos. En este ámbito no hay un número de actuaciones fijo, ya que suele obedecer a factores imprevisibles, pero suelen suponer un 20% del total y se centran en espacios como husillos, pozos de riego, edificios con sótanos inundados, fuentes, parques y jardines, estanques, estaciones depuradoras de agua, piscinas, canales, campos de golf, campings, etc. El Plan de Control de Mosquitos abarca todo el año y cuenta con un presupuesto superior a dos millones de euros, de los que aproximadamente un 75% es aportado por Diputación y el 25% restante por los ayuntamientos integrados, que son Ayamonte, Isla Cristina, Lepe, Cartaya, Gibraleón, Punta Umbría, Aljaraque, Huelva, Palos de la Frontera, Moguer y San Juan del Puerto.
 |